La Falla de Pelayo nació en 1887, un año muy fallero respecto a los anteriores y con ganas de fiesta de los valencianos, ya que en 1886 no hubo por discrepancias con el pago que pedía el Ayuntamiento. Enrique Soler Godes destaca en su libro “1849-1977 Las Fallas de Valencia” que se plantaron 30 fallas, pero solamente las de Pelayo y la plaza de toros fuera del antiguo perímetro de murallas.