Mercados Medievales y ferias temáticas

Cargando Eventos

« Todos los Eventos

  • Este evento ha pasado.

Pedro Muñoz ( Ciudad Real ) *

2 agosto / 5:54 am

Pedro Muñoz es un municipio y localidad española de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Historia

Hallazgos arqueológicos

Antes de llevarse a cabo las excavaciones en el cerro de la Nieve, entre los años 1984 y 1990 se encontraron casualmente restos arqueológicos, tras la realización de una cata para una obra de ingeniería, quedando un terreno firme. Al ir limpiando el terreno se encontró una zona de hundimiento, donde se extrajo la tierra y aparecieron unos depósitos de metro y medio aproximadamente, similares a las antiguas tinajas de barro, las cuales se comunicaban entre sí. En una de ellas se halló el esqueleto de un animal que parecía ser un carnívoro. Aparecieron también piedras unidas con barro, formando muros ciclópeos. Se encontraron también dientes de grandes animales. Todo apuntaba a que era un poblado carpetano, pueblo celta afincado entre los oretanos, los celtíberos, los vacceos y vetones. El enclave al estar muy próximo a Oretania, situada al sur, tuvo una iberización muy temprana.

Tras esto en 1984 darían comienzo las excavaciones arqueológicas que ayudaron a entender mejor al asentamiento íbero. Se formó un pequeño promontorio tell. Tras la acumulación de restos posteriores al asentamiento íbero, como el castro reutilizado por los romanos y posiblemente como torreón o castillo por los castellanos en la reconquista. El asentamiento probablemente formó parte de un sistema de poblados contemporáneos en torno al 2500 a. C., siendo los más próximos los situados en Las Mesas (Cuenca) y Campo de Criptana (Ciudad Real).

Durante los seis años de excavaciones se han encontrado ajuar funerario como escultura ósea, metalurgia a pequeña escala, fabricados posiblemente en un taller de fundición de cobre que tuvieran los habitantes del poblado; cerámicas hechas a mano y de tradición de la cultura de los campos de urnas y otras pintadas a torno; fíbulas y otros utensilios y objetos de bronce, cerámica griega (fruto del comercio) y numerosos enterramientos íberos, uno romano y varios medievales.

Protohistoria y Edad Antigua

En tiempos prerromanos, junto a la laguna se encontraba una población íbera de alrededor de cien habitantes en el cerro de la Nieve, donde se han podido hallar varias muestras de escultura ibérica. De igual modo, se han encontrado vestigios íberos en Vezejate, cerca del río Záncara, al sureste de la localidad en el término municipal de Socuéllamos. Todo apunta a que eran carpetanos, pueblo íbero asentado en el interior de la península ibérica. El poblado de El cerro de las nieves pudo ser fundado aproximadamente entre finales del siglo vi a. C. o principios del siglo v a. C. Era un poblado seminómada de la «Primera Edad del Hierro con influencias de los Campos de Urnas, pero ya contaban con cerámica a torno de influencia suroriental ibérica». Hacia finales del siglo iv y comienzos del iii se abandonaría el poblado posiblemente debido a la migración de sus habitantes a los grandes castros defensivos que surgirían en aquella época, como el de Consuegra —Consaburum— donde la población se sentiría más segura.

Más tarde fue ocupada esta zona por los romanos, cuya población más importante y más cercana, por aquella época, sería seguramente Alces, la actual Alcázar de San Juan. También se encontró en el Cerro de la Nieve una tumba romana, que podría ser la prueba de que el castro íbero fue aprovechado por los romanos como fortificación, pero se desconoce si había un poblado cerca o a su alrededor. Por aquí pasarían dos importantes calzadas romanas, la de Complutum a Cartagonova y cerca pasaría la de Corduba a Tarraco. Además dejarían como patrimonio un puente romano sobre el río Záncara perteneciente a la primera calzada.16​ En época republicana esta zona se enmarcó dentro de la Hispania Citerior, en época augusta pasaría a llamarse Citerior Tarraconensis o simplemente Tarraconensis en la nueva división de la península. También en la misma época pasaría al conventus iuridici carthaginensis (convento jurídico)c​ con sede en Carthago Nova que era uno de los siete conventus de la Tarraconensis. Más adelante, en el siglo iii d. C., época del Bajo Imperio, se haría una nueva división en la que esta zona pasaría a formar parte de la provincia Carthaginensis.

Edad Media

Alfonso XI, rey de Castilla y León, le concedió el título de villa a Pedro Muñoz en el Capítulo General de Mérida en el año 1324
A partir del siglo iv ocuparon la zona los alanos y poco después los visigodos, en el siglo viii los musulmanes convirtiéndose en el siglo xii la zona de La Mancha en tierra de nadie. Finalmente en el siglo xiii, llegaron los repobladores llegados de Castilla que fundarían la aldea bajo el priorato de Uclés, filial de la orden de Santiago.

El arcediano de Alcaraz, llamado Pero Muñozd​ y perteneciente al priorato de Uclés, buscaba encontrar en la llanura manchega y cerca de su sede de Alcaraz, puntos elevados y defendibles de cualquier razzia de las llevadas a cabo a menudo por las huestes musulmanas y que provocaban grandes estragos entre los cristianos, con el fin de poblar algunos enclaves estratégicos. En uno de esos puntos se enclavaría la aldea, la cual se fundó en el año 1284, año de la muerte de Alfonso X El Sabio Rey de Castilla, a quien sucedería en el trono su hijo Sancho IV el Bravo.

El arzobispo de Toledo había solicitado autorización para fundar iglesias en toda esta comarca, acometiendo la expropiación de los terrenos que a ellas correspondían. Al darse cuenta de que el lugar estaba poblado, intentó que los pobladores abandonasen la aldea para apropiarse de ella. El arcediano de Alcaraz al enterarse de esto presentó pleito al arzobispo de Toledo por haberse apropiado de unos terrenos, poblados con anterioridad por él. El arcediano Pero Muñoz se hizo especialmente famoso por el complicado pleito que le dio la razón, debiendo reconocer el arzobispo de Toledo que estos dominios pertenecían al arcediano de Alcaraz y renunciar a ellos. Por esta razón los pobladores de la aldea quisieron honrarle poniendo su nombre a esta.

En 1324 Alfonso XI le concedió el privilegio de villa, en el Capítulo General celebrado en Mérida. Pero casi un siglo después, en el año 1410, la villa sería abandonada por las pestes que azotaban las yermas tierras de Castilla causando estragos sobre todo en las zonas con humedales, la laguna de la villa se estaba secando dividiéndose un lago en tres, haciendo que las tierras cercanas a este fueran una zona muy propensa a las enfermedades. Tras esto los pueblos de alrededor se repartirían su territorio.

En el mismo año de la concesión del privilegio de villa (1324) el consejo de la villa recibió una carta-privilegio otorgada por la Orden Militar de Santiago al Consejo de la villa. Al parecer hubo un castillo o torreón en el municipio que actualmente se encuentra desaparecido aunque se piensa que pudiera estar en la otra orilla del río Záncara en la «Casa de la Torre» o en el «cerro de la Nieve». Este último fue un castro iberorromano y pudo ser aprovechado por los aldeanos para construir el castillo, además de hallarse tumbas medievales lo que hace que sea la hipótesis más acertada. Además, el doctor Zarco afirmó que el castillo se encontraba en este cerro y parece coincidir con Salvador Medina que asegura la existencia de dicho castro en el cerro.​

Sepan quantos esta carta vieren como nos don Garcia Ferrandes por la gracia de Dios Maestre de la Orden de caualleria de Santiago, con conseio e con otorgamiento de los presbiteros e de los comendadores mayores e de los treze e de todos los otros freyres e omes bonos de nuestra Orden que conusco fueron juntados en este cabildo general que fue fecho en Mérida, domingo dia de letare Ierusalem, veynte cinco dias de março, era de mil e CCC sesenta e dos annos, por façer bien a merçet al conseio e a los omes bonos de Pero Muñoz otorgamosles que el castiello que ficieron por nuestro mandato en el dicho lugar de y Pero Muñoz, que lo tengan libre e quito cada día a nuestro servicio.

Edad Moderna

Isabel de Portugal, esposa de Carlos I de España, concedió el privilegio de villa a Pedro Muñoz el 10 de agosto de 1531 por segunda vez
En 1525 fue cuando se comenzó de nuevo a repoblar la villa por una familia conquense, de apellido Mayordomo. El padre de familia, Juan Mayordomo, se animó a ir hasta la villa abandonada convencido de establecerse allí con su familia, animado a su vez por lo que había oído sobre la fertilidad de sus tierras y el hecho de tener que abandonar su antigua aldea, Cervera del Llano, por enfrentarse al marqués de Villena. A Juan le pareció muy injusta y elevada la nueva subida de impuestos que exigía el marqués en forma de tributo por lo que tenían dos opciones, acatar el impuesto o irse. Al llegar con su familia eligió la casa mejor conservada y la reformaron. Con el paso del tiempo se fueron amoldando a vivir allí y poco a poco iban conociendo los alrededores. Más tarde empezaron a explotar algunas tierras en desuso y Juan Mayordomo decidió salir de la villa para contarles a sus familiares que este era un lugar apropiado y acogedor para asentarse y convencerles de que corrieran la voz para que llegaran más habitantes. Los familiares de Juan se encargaron de propagar el mensaje de este y resultó, ya que al poco tiempo, llegó otra familia. De aquí en adelante empezaron a llegar poco a poco más habitantes y de este modo el pueblo fue tomando vida y dinamismo. Juan se convertiría así en el primer alcalde del municipio por su capacidad de liderazgo.

Los vecinos de los pueblos cercanos, Socuéllamos, El Toboso, Campo de Criptana y de Mota del Cuervo, llegaban con partidas de campesinos a destruir las casas donde se habían asentado estos nuevos pobladores, por el recelo que despertaba el que se pudieran perder los terrenos, bosques y dehesas que habían conseguido cuando se abandonó el pueblo en 1410. Para evitar esto Juan Mayordomo junto a algunos habitantes decidieron acudir a los tribunales de Ocaña, Toledo, Ávila y Madrid pidiendo la concesión del título de villa y la facultad de poblar. Pero los concejos de Socuéllamos, El Toboso, Campo de Criptana y Mota del Cuervo presentaron pleito para evitar tal concesión, fallando a favor de Pedro Muñoz.

Entonces estando España posicionada como una de las grandes potencias europeas y ocupando su trono el rey Carlos I, para quien era necesario abandonar España para resolver asuntos en otras de sus posesiones repartidas por Europa, fue concedido el privilegio de villa a Pedro Muñoz por la reina consorte Isabel de Portugal el 10 de agosto de 1531 salvando así al pueblo de nuevas incursiones contra sus casas. Por este motivo en el escudo aparece, en el cuartel diestro inferior, una corona en gratitud a la monarquía y más concretamente a Doña Isabel por conceder el privilegio de villa a la aldea en una situación tan difícil.

En 1691 Pedro Muñoz fue incluida en la provincia de La Mancha con capital en Almagro, a la cual pertenecía el pueblo segregada esta provincia de la provincia de Toledo.

En el siglo xviii se construyeron grandes casas solariegas como «La Casa de La Paca» y entre 1700 y 1722 se construyó la parroquia de San Pedro Apóstol, que sintetiza Renacimiento y Barroco; y refleja el esplendor del que gozaba la villa desde que se la proclamó como tal por segunda vez.

Edad Contemporánea

En 1833 se cambia el nombre de la provincia de la Mancha por el de Ciudad Real trasladándose la capital a la ciudad homónima, por lo cual, Pedro Muñoz pertenece a la provincia de Ciudad Real desde entonces. En 1836 la localidad fue conquistada efímeramente por el comandante carlista Miguel Gómez Damas durante la expedición Gómez. En el año 1854 se terminó de construir las vías férreas en Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, Pedro Muñoz y Socuéllamos hasta llegar a Albacete en marzo de 1855. Los vecinos de Pedro Muñoz no quisieron que la línea pasase muy cerca del pueblo por miedo a que el tren provocase incendios en los cultivos de cereal o que matase a animales y personas por lo que la estación se trasladó a la pedanía de Záncara.

Durante las guerras carlistas se produjo en este pueblo manchego la firma de un acuerdo entre las partes en conflicto. De hecho, una de sus calles hace alusión al mismo (calle Acuerdo), y es un acontecimiento relatado en algunos libros especializados en dicha contienda. Por eso, uno de los campos de su escudo contiene, bajo una espada y un bastón de mando cruzados, dos manos derechas apretadas.

A finales del siglo xix y principios del siglo xx tendría lugar el resurgimiento del pueblo con la creación de una fábrica de harina, «La Cubeta», situada en el río Záncara y que funcionaba con energía hidroeléctrica con la ayuda de un innovador molino de agua. También se empezó a cultivar masivamente la vid y a la par se construyeron bodegas y se crearon fábricas de alcohol. Este entramado industrial también ayudó a resucitar la economía de los pueblos de alrededor, ya que por entonces se encontraban paralizados y la industria de este pueblo les ofreció empleo. A la vez el pueblo incrementó la población considerablemente y se convertía en un referente industrial en la región. En 1905 se comenzarían las obras para traer la corriente eléctrica a la localidad trayéndola de la central que abastecía a la fábrica de harinas. Entre 1906 y 1907 llegaría finalmente «la luz» a la población.

Durante la guerra civil quedó bajo zona republicana y sufriría la represión de los dos bandos enfrentados, los republicanos en un comienzo y de los nacionales o sublevados tras el fin de la guerra. En 1940, al comenzar la posguerra, hubo una plaga de langostas que arrasaron los cultivos de cereal de toda España provocando hambruna entre la población, por lo que, muchos vecinos de este pueblo no tuvieron más remedio que dedicarse al estraperlo para poder superar la situación.

La llegada de la democracia y, más aún, el ingreso de España en la Unión Europea en 1986 animó a varios vecinos a montar su propia empresa para cubrir las necesidades de mercado de la comarca. En la actualidad posee tres polígonos industriales, uno de iniciativa privada y dos públicos y son una base fundamental de la economía del municipio.

El 12 de agosto de 2007 un seísmo de magnitud 5,1 en la escala Richter y con epicentro en el término municipal de Pedro Muñoz se sintió en casi toda la península ibérica pudiéndose sentir en más de doce comunidades autónomas sin causar daños estimables (solo se hundió una parte del teatro municipal de Almagro, a más de noventa kilómetros de distancia), al quedar el punto exacto del seísmo a casi diez kilómetros de profundidad.

Arquitectura

220px Ayuntamiento de Pedro Mu%C3%B1oz de cerca
Ayuntamiento

Ayuntamiento

El Ayuntamiento, ubicado en la plaza de España, fue remodelado en varias ocasiones. Destaca la torre que es de estilo historicista y es el único resto que se conserva original del ayuntamiento de principios del siglo xx. Posee un carácter neomudéjar. En 1946 se construyó el edificio actual, un edificio esbelto con cubierta en cúpula y con elementos orientales en sus formas curvas con remates en palomares y en la torrecilla superior.

Iglesia de San Pedro Apóstol

220px Parroquia de San Pedro Ap%C3%B3stol en Pedro Mu%C3%B1oz
Iglesia de San Pedro Apóstol

La iglesia de San Pedro Apóstol es la obra arquitectónica más representativa de Pedro Muñoz. Ubicada en la plaza de España, es una construcción esbelta que mezcla el estilo renacentista con el barroco. Tiene planta en cruz latina con cuerpos bajos adosados en tres de las esquinas del crucero y torre de planta cuadrada.

Al huir los habitantes de las lagunas buscando tierras más secas y sanas, se vieron en la necesidad de abandonar la antigua iglesia de San Antonio. El día 8 de septiembre de 1700 se puso la primera piedra de la actual iglesia y se finalizaron las obras en 1722. Coincidiendo con la celebración del tercer centenario del inicio de las obras se procedió a la rehabilitación y colocación de las campanas de la torre.

El 18 de enero de 2010 la cúpula de la iglesia se desplomó por completo causando la muerte de un trabajador y heridas a otro. En ese momento se intentaba desmontar la linterna que coronaba la bóveda, cuando se trabajaba en su restauración.

Ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles

220px Ermita de ntra se%C3%B1ora de los %C3%A1ngeles pm1
Ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles

La ermita de Nuestra Señora de los Ángeles está en la calle de la Virgen, donde convergen la avenida de la Concordia, la calle Prim y la calle Cervantes, entre otras. Probablemente se dio el nombre de Nuestra Señora de los Ángeles a la virgen, y a su vez a la ermita, con el fin de perpetuar el nombre de la única hija del refundador de la villa Juan Mayordomo, la cual nació al poco tiempo de llegar al pueblo y murió pocos años después de nacer siendo aún una niña. Cuando se comenzaron a construir las nuevas viviendas en la segunda repoblación en la actual cuesta de la Tahona y en la calle del Campo, se iniciaron las obras de construcción de la ermita de Santa Ana y de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Al parecer esta última se hizo sobre una construcción que había allí anteriormente. Era una ermita rústica a base de poca piedra y mucha tierra.

En 1769 se inició la nueva ermita, se detuvo la obra y se reanudó en 1771. Se terminó ocho años después. Tenía soportales amplios y asientos a todo lo largo. En la Guerra Civil fue destruida en su mayor parte y fue reconstruida de nuevo durante la posguerra.

Ermita de Nuestra Señora del Buen Parto

220px Ermita virgen buen parto de frente pm
Ermita Nuestra Señora del Buen Parto, más conocida como la ermita de San Miguel

220px Camino de san miguel pm
Camino de San Miguel

La ermita de Nuestra Señora del Buen Parto  está fuertemente vinculada con el puente de San Miguel ya que unos pastores al construir el puente, posiblemente en el siglo xii, construyeron también la ermita. La dotaron de una dependencia anexa como refugio de éstos y para cualquier viajero que lo necesitara. En principio fue una ermita pequeña y rudimentaria y con el tiempo fue deteriorándose progresivamente llegando a un estado ruinoso, hasta tal punto, que no se hacía culto en ella e incluso el ganado se guarecía en su interior en caso de mal tiempo.

En 1690 sería remodelada y se construiría una capilla a una nueva virgen: Nuestra Señora del Buen Parto. Se construyó a raíz de un suceso que pudo ocurrir entre el siglo xii y el siglo xiv. Se trata de un suceso misterioso que sin duda se convirtió en leyenda.

El 16 de mayo de 1695 se inauguró la capilla de la virgen y después se mandó traer a un escultor para que hiciese una nueva imagen de ésta. Más tarde construirían el retablo. Desde entonces la devoción a la virgen fue en aumento y tanto la ermita como la virgen fueron bien mantenidas, ya que la virgen era muy venerada por multitud de personas de la comarca. Con la preocupación del mantenimiento del complejo en 1900 se llevó a cabo una importante restauración y reedificación de algunas partes de la ermita, sufragada con las donaciones de los vecinos de la localidad y devotos de otros lugares.

Durante la Guerra Civil Española la ermita fue saqueada y profanada, quedando muy deteriorada. La imagen de la virgen fue destruida. Un hombre encontró la cabeza de la imagen flotando en el río y se la llevó envuelta en madejas de lana para que no le descubriera la milicia republicana. Transcurrida la guerra se llevó la cabeza a Sevilla para restaurarla y dotarla de un nuevo cuerpo. De igual modo, la ermita se restauró tras la posguerra al igual que la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles.

Casas solariegas

En Pedro Muñoz hubo varias casas solariegas que pertenecieron a nobles y ricos que habitaron la localidad, de las cuales solo quedan en pie la Casa de la Paca —que destaca entre las demás—, la Casa de los Granero y la Casa de los Fernández Cuéllar. También están la Casa de la Torrecilla y la Casa del prior y otra casa blasonada que ostentaba el escudo de la Orden de San Juan o de Malta pero que fue demolida para construir una nueva vivienda.

220px Escudo de la Casa de la Paca
Blasón de la casa de La Paca

Casa de los Menaut

La ‘Casa de los Menaut’ o más conocida como ‘Casa de la Paca’, en la calle de la Tahona n.º 12, es una casa-palacio construida en 1760 de estilo barroco con fachada blasonadavanos con rejas de forja. En la fachada sobresale la portada principal, de piedra arenisca rojiza que contrasta con sus muros blancos. Tras la puerta principal se accede a un zaguán con puerta de seguridad. Su patio central luminoso con balaustrada de madera rústica distribuye el acceso a las habitaciones. Se comenzó a llamar Casa de la Paca debido al nombre de una antigua propietaria y heredera que se llamaba Francisca Ramírez Cañas «Paca«, quien quiso que tras su muerte se donara su casa a la causa eclesiástica. Desde entonces se imparten en esta casa catequesis y otras actividades relacionadas con la iglesia.

220px Casa solariega de los granero
Blasón y balcón de la casa solariega de los Granero

Casa de los Granero

La Casa de los Granero, en la calle Carlos Garzarán, es una casa-palacio fundada por la familia Granero de Heredia. Fue construida en las postrimerías del siglo xviii por Juan José Granero de Heredia y Quirós Garcés de Marcilla. Por encima del balcón central se sitúa el escudo de la familia, que lleva un solo campo de gules, cinco castillos de plata y un león rampante de oro en el centro. No lleva cimera, pero sí un guerrero armado con una espada y la cruz de Santiago en el pecho, bordura barroca y una orla con ocho haces de flechas, símbolo de Fernando el Católico. Lleva el siguiente lema:

«Siendo entre tus hechos, aqueste señero a tus castillos Heredia Granero añade el león feroz que mataste que nan tu rey también amparaste».
220px Casa fernandez cuellar
Casa de los Fernández-Cuéllar

Casa de los Fernández Cuéllar

La Casa de los Fernández Cuéllar, en la calle de la Tahona, es una casa solariega del siglo xviii con blasón. Se realizaron obras renovando la fachada y su interior aunque conserva su forma original exceptuando el saliente del tejado, donde se ubica el escudo. Originalmente estaba trazado en ángulo recto y en la actualidad está diagonal al arquitrabe. Del fundador no se tiene noticia. Se cree que perteneció a los Fernández Cuéllar, apellido que existió en la localidad y que más tarde desapareció. Ostenta escudo de un solo campo con un pino y un lobo levantado sobre sus patas, que simboliza el gobernador de una ciudad que tras un largo asedio, se arroja sobre los sitiadores y vuelve victorioso con un suculento botín. Es característico su patio típicamente castellano, con puerta principal de madera rústica y de artística forja.

220px Escudo de la Casa del Prior pm
Escudo de la casa del Prior

Casa del Prior

La Casa del Prior hace esquina con las calles Campo y Pizarro. Era una casa con blasón de la Orden de Calatrava. Se conserva tal y como era. Al parecer sobre 1698 vivió allí un alto cargo eclesiástico o un prior. Se sabe que un grupo de monjes de una orden cisterciense vivió allí durante el tiempo de construcción de la iglesia parroquial a comienzos del siglo xviii. Estos monjes quisieron fundar aquí un monasterio dependiente del monasterio de San Clodio en Leiro (Orense), el cual fue mandado construir por el pedroteño Blas García. Se desconoce quién la fundó y en qué año.

220px Escudo casa torrecilla
Escudo con la cruz de Malta en la Casa de la Torrecilla

Casa de la Torrecilla

La Casa de la Torrecilla, situada en el número 18 de la calle de la Virgen, fue construida en el siglo xviii. Es una casa solariega con fachada blasonada que fue fundada por un desconocido caballero de la Orden de Santiago. Por encima de una de sus ventanas, donde antes estaba la puerta y que aún se puede aprecia bajo la pintura, campea un escudo con la Cruz de la Orden de Santiago.

La casa de la calle Dos de Mayo

En la calle del Dos de Mayo existió otra casa blasonada, también con fundador desconocido. Ostentaba un escudo con la Cruz de la Orden Militar de San Juan (en la actualidad Orden de Malta). Tenía un típico patio castellano, pero la casa fue demolida para construir una nueva vivienda.

Plaza de toros

220px Plaza de toros de Pedro Mu%C3%B1oz entrada sombra
Plaza de toros

La plaza de toros se comenzó a construir en el año 1916 y se finalizaron las obras en 1919, año en cuya feria se inauguró con dos corridas de toros. En la primera corrida participaron los toreros Rafael Rubio «Rodalito», Corralafuente y Antonio Sánchez; y en la segunda fueron Corralafuente y Rodalito. Los constructores utilizaron para esta plaza el diámetro la plaza de Quintanar de la Orden.

Durante la Guerra Civil Española fue convertida en un improvisado campo de tiro y fue dañada seriamente. En 1945 algunos vecinos se asociaron para comprar la plaza y restaurarla. El 1 de agosto de 1964 se cedió al Ayuntamiento por parte de los propietarios con algunas condiciones.

Puente romano

220px Puente romano de san miguel II
Puente romano sobre el río Záncara

Un puente romano, conocido como puente del Molino de la Torre , aún perdura sobre el río Záncara, en el límite del término municipal con Socuéllamos. Construido en obra de piedra, tiene tres ojos de iguales dimensiones y uno menor que está cegado.

Es atravesado por la vereda de los Serranos y aún perduran en sus accesos restos de una calzada romana de 6 metros de ancho que unía Complutum (actual Alcalá de Henares) con Cartagonova (actual Cartagena) y que ha sido progresivamente destruida por los trabajos en los cultivos cercanos

220px Puente de san miguel sobre el rio zancara
Puente de San Miguel

Puente de San Miguel

El puente de San Miguel , al igual que el puente romano, se encuentra ubicado sobre el río Záncara. Este puente se encuentra junto a la ermita de San Miguel. Recientemente se han llevado a cabo importantes tareas de recuperación y mejora del entorno con sendas vías verdes a ambos márgenes del río.

Durante la Edad Media y algún tiempo después se cobró pontazgo a los pastores que cruzaban y consistía en dos cabezas de ganado escogidas de cada pastor que lo cruzara.

Detalles

  • Fecha: 2 agosto
  • Hora:
    5:54 am

Recinto